Agenda afirmativa No. 11 Año 2 Marzo/abril 2000

Segunda Reunión Anual de la Comisión Bicameral del Parlamento de Mujeres de México* 

8 de marzo del 2000 

Orfe Castillo 

En marzo de 1998, después de seis meses de iniciada la LVII Legislatura de la Cámara de Diputados y en el marco de la creación de la primera Comisión de Equidad y Género de nuestro país, se convocó a la reunión que dio origen al Parlamento de Mujeres de México.

Dos años después y en vísperas de la celebración de la semana cívico cultural “La mujer en el nuevo milenio: la conspiración de la razón y el sentimiento”, diputadas, senadoras, funcionarias de gobierno y representantes de organismos de la sociedad civil se encontraron nuevamente en la Segunda Reunión del Parlamento de Mujeres de México, en la cual se refrendó la decisión de hacer de éste un mecanismo eficaz de interlocución, cuyo propósito es atender y corregir las deficiencias y omisiones jurídicas en contra de las mujeres, según expuso la diputada Guadalupe López Bretón.

Por su parte, la legisladora Mercedes Maciel manifestó la importancia de que este espacio siga representando la posibilidad de acuerdos por la igualdad, por encima de los partidos políticos. Mientras que Sara Esthela Velázquez mencionó al respecto “Este espacio representa en sí mismo un acto de libertad, de reflexión, de diálogo y de tolerancia”.

Las participantes coincidieron en que los avances en materia legislativa representan sólo un parte a resolver en la problemática que enfrentan las mujeres. En la valoración de este trabajo legislativo, las legisladoras refirieron entre los más importantes la creación de comisiones de equidad y género, e institutos de la mujer en más estados, la legislación sobre violencia que alcanza también cada vez más entidades y la creación de nuevos programas y políticas gubernamentales en beneficio de las mujeres.

En relación con la participación política de las mujeres, el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Francisco Paoli Bolio, reconoció que la norma prevista por el Código Federal de Procedimientos Electorales (COFIPE), en el sentido de que ningún partido tendrá más de 70% de candidaturas del mismo género es una proporción que todavía no cobra vigencia en la cultura política.

La diputada María Elena Alvarez Vicencio expuso la Agenda legislativa, la cual dijo, aún, es larga y debe influir en la elaboración de presupuestos federales y locales, puntualizar las necesidades de la mujer en cada rubro; urge la valoración y cuantificación del trabajo doméstico en el Producto Interno Bruto; insistir en la aprobación de las iniciativas de reformas presentadas ya a la Ley Federal del Trabajo que hagan realidad la disposición constitucional de a igual trabajo igual salario; hacer que se aprueben los mecanismos que impidan la práctica del examen de gravidez para obtener o conservar el empleo; lograr que se establezcan horarios flexibles en los centros que permitan compaginar la atención del hogar con el trabajo de mujeres y hombres; hacer coincidir los horarios escolares con los del trabajo de los padres; adecuar las licencias maternas y parto a las necesidades de la mujer y la familia; establecer por ley que tanto el hombre como la mujer puedan obtener permisos para la atención y cuidado del recién nacido; distribuir equitativamente el trabajo doméstico; borrar de los códigos civiles todo aquello que promueva la inequidad.

La participación de representantes de organismos civiles enriqueció de manera sustantiva el evento al asumir la vigilancia, la crítica y la presentación de propuestas de completen y hagan realidad la adecuación de la práctica jurídica y la situación de las mujeres.

Ana María Hernández, representante del Consorcio por la Equidad expresó “estamos aquí para demandar un lugar de participación sustantiva, un diálogo abierto y respetuoso, un debate de ideas y proyectos”. Mencionó la contribución que el movimiento de mujeres y en especial el feminista han hecho a la lucha por la democracia y el fortalecimiento y ampliación de la ciudadanía, introduciendo al espacio público la dimensión de la esfera privada e íntima y al plantear la creación de una nueva mirada en el campo de las políticas públicas, la legislación y la construcción de un nuevo proyecto civilizatorio.

Guadalupe López, integrante del Grupo de Educación Popular con Mujeres AC (GEM) habló de la necesidad de legislar en corresponsabilidad para construir una sociedad donde las personas tengan cabida y posibilidad de expresar sus ideas y necesidades. Sin embargo, cuestionó ¿por qué los pactos que se firman entre mujeres pareciera a que al no contar con el aval de los jefes, están condenados a ser letra muerta? ¿por qué las comisiones de Equidad y Género, pasan a ser bastiones de los partidos por periodos de tres o seis meses, perdiendo su carácter amplio y de interlocución con la ciudadanía? En este sentido también llamó a las legisladoras a priorizar las necesidades de la sociedad en el quehacer legislativo y a no perder la comunicación con quienes le permitieron acceder al puesto que ocupan.

Claudia Cruz, a nombre de la Asamblea Nacional de Mujeres, se refirió a la necesidad de transformar la política económica que afecta de manera particular a las mujeres. También hizo hincapié en la grave situación que enfrentan las mujeres de las zonas indígenas militarizadas y a la necesidad de dar cumplimiento cabal a los acuerdos de San Andrés.

*Fuente: Comisión de equidad y Género. Segunda Reunión del Parlamento de Mujeres. Cámara de Diputados LVII Legislatura. Dirección General de Crónica Parlamentaria. 8 de marzo de 2000 versión estenográfica.