Agenda afirmativa No. 11 Año 2 Marzo/abril 2000

Las cuotas electorales: ¿Se cumplirán en las elecciones del 2000?

(Segunda Parte) 

Ana María Hernández Cárdenas 

El cierre de esta edición aún no se sabe a ciencia cierta si los partidos políticos aplicarán en esta ocasión la cláusula que estipula las cuotas electorales del 70-30 para los puestos de elección popular. Si bajo este porcentaje las candidaturas asignadas para mujeres se dan en la modalidad de propietarias y en lugares visibles, con seguridad, en la próxima legislatura se habrá avanzado significativamente en el incremento de la participación política de las mujeres, objetivo que se buscó al incluir dicha obligación en la reforma electoral de 1996.

En la primera parte de este artículo la investigadora Rosalía Cárdenas, afirma que la introducción de las cuotas dio como resultado que en las elecciones de 97 hubiera un incremento en la presencia de mujeres en la Cámara de Diputados 17.4% y en la de Senadores 14.8% respecto del periodo 1976-94, donde el porcentaje fue 10.3% para la primera y 9.4% para la segunda. Pese a este incremento, el promedio de ambas Cámaras en 1997, apenas rebasó 16%. 

Para explicar las razones por las que no se alcanza el 70-30 en las elecciones de 97, la investigadora Rosalía Cárdenas analiza cómo se dio el reparto de candidaturas en la Cámara de Diputados por el principio de mayoría relativa:

Candidaturas de mayoría relativa según partido político, sexo y categoría (propietario/suplente) en la Cámara de Diputados 

 

PAN

PRI

PRD

PC

PT

PVEM

PPS

PDM

TOTAL

 

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

N

%

Propietarias

22

7.3

45

15.0

40

13.3

50

19.3

48

16

69

23

39

13

34

11.3

355

14.8

Suplentes

55

18.3

65

21.7

77

25.7

74

24.7

83

27.7

108

36

96

32

73

24.3

631

26.3

%Global

12.8

18.4

19.5

22.0

21.8

29.5

22.5

17.8

20.5

Fuente: La estadística fue elaborada con base en el acuerdo de fórmulas a diputados federales por el principio de mayoría relativa, registrados ante los Consejos Distritales y de forma supletoria ante el Consejo General del Instituto Federal Electoral.

 Como se observa, la proporción real es de 79-21, bastante alejada del 70-30 que estipula la legislación electoral. La concentración de candidaturas femeninas se da en la categoría de suplentes, que acumula 631 de las 986, tendencia manifiesta en todos los casos. Parece que es práctica común de los partidos políticos dar preferencia a los hombres como candidatos propietarios.

La investigadora sostiene que los partidos políticos tienden a ser menos sexistas en tanto menos posibilidades tienen de ganar, lo que es perfectamente consistente con la notable diferencia entre el PVEM con su 29.5% de candidatas y el PAN con su raquítico 12.8%.

Una idea más aproximada de las tendencias actuales de distribución de candidaturas de mayoría relativa entre hombres y mujeres es la que presenta Cárdenas en la siguiente tabla sobre los patrones decisionales de las tres principales fuerzas políticas:

Resultados de la elección de diputados federales por el principio de mayoría relativa

PARTIDOS

ESCAÑOS OBTENIDOS

H

%

M

%

PAN

65

62

95.4

3

4.6

PRI

164

140

85.4

24

14.6

PRD

70

60

85.7

10

14.3

PT

1

1

 

0

0

TOTAL

300

263

87.7

37

12.3

 

Fuente: La estadística fue elaborada con base en el cuaderno de resultados de la elección de diputados por el principio de mayoría relativa, Instituto Federal Electoral.

En lo relativo al reparto de candidaturas en su categoría de propietario, las proporciones evidencian lo lejos que se está de las cuotas 70-30: el PRI 85/15; el PRD 86/14; y el PAN 95/5.

Ahora bien, respecto del ámbito de la distribución de las candidaturas por el principio de representación proporcional la investigadora ofrece un análisis desglosado de lo que sucedió en 1997. Es pertinente recordar que se está hablando de cinco circunscripciones y del uso de listas cerradas, en las que más que estar presente, lo que importa es el lugar en el que los partidos colocan a sus candidatas y candidatos. 

Candidatas propuestas por los partidos políticos por listas regionales 

PARTIDOS

PROPIETARIAS

SUPLENTES

TOTALES POR PARTIDO

 

N

%

N

%

N

%

PAN

50

25.0

51

25.5

101

25.2

PRI

58

29.0

94

47.0

152

38.0

PRD

59

29.5

49

24.5

108

27.0

PC

54

27.0

70

35.0

124

31.0

PT

65

32.5

79

39.5

144

36.0

PVEM

99

49.5

58

29.0

157

39.2

PPS

45

22.5

70

35.0

115

28.8

PDM

46

23.0

75

37.5

121

30.2

TOTAL

476

29.8

546

34.1

1022

31.9

 

Fuente: La estadística fue elaborada con base en el acuerdo por el que se registran las candidaturas de diputados por el principio de representación proporcional presentadas por los partidos ante el Consejo General del Instituto Federal Electoral.

En perspectiva global, la distribución de candidaturas por este principio se ajusta a la estipulación legal, incluso es ligeramente superior (31.95). Las diferencias entre los partidos, son de tenerse en consideración: el PAN 75/25, el PRI 62/38 y el PRD 73/27.

 

¿Significa lo anterior que las cuotas electorales funcionaron mejor en el contexto de la representación proporcional? E principio, como lo muestra la analista en el cuadro siguiente, su respuesta es sí. Sí porque se repartieron las candidaturas menos desigualmente y porque fue mayor el número de propietarias que logró obtener un escaño. Se está hablando de una cifra absoluta de 50 diputadas que representa 25% del total. 

Distribución de escaños de acuerdo a la votación total emitida para la elección de diputados por el principio de representación proporcional.

PARTIDOS POLÍTICOS

%VOTACION NACIONAL

ESCAÑOS

PROPIETARIOS

SUPLENTES

PAN

37.98

74

13

31

PRI

45.36

57

14

11

PRD

43.75

55

10

7

PC

1.09

 

 

 

PT

4.40

6

1

0

PVEM

6.49

8

4

4

PPS

0.33

 

 

 

PDM

0.64

 

 

 

VOTOS NULOS

2.84

 

 

 

TOTALES

 

200

50

53

Fuente: la estadística fue elaborada con base en el acuerdo del Consejo General del Instituto Federal Electoral por el que se declara la validez de la elección de diputados por el principio de representación proporcional y se asignan a los partidos políticos los diputados que por este principio les corresponde.

Pese a lo anterior, la diferencia de siete puntos porcentuales entre el promedio general de candidaturas (31.9%) y el de candidatas que ocupan un escaño de los 200 en juego por este principio (25%) obliga a Cárdenas a ir al detalle de los lógicas estratégicas de asignación de las candidaturas aplicadas por los partidos políticos, lo que trae a colación el tópico del lugar que ocupan las y los candidatos en las listas cerradas.

Es de suponer que los partidos políticos elaboran sus listas dónde se ubicará el umbral crítico que separa a los candidatos realmente viables de los que son simplemente de relleno. Esto se traduce en que los principales partidos políticos consideraron que sólo los primeros 10 lugares de las listas tenían probabilidad de ocupar un escaño en la Cámara de Diputados.

 En el mencionado supuesto, como lo plantea la investigadora, la eficacia de las cuotas estaría dada por la proporción de candidatas dentro de ese rango. En el cuadro siguiente, nos ofrece un perfil de cómo operaron el PAN, el PRI y el PRD.

Número de candidatas colocadas por las principales fuerzas políticas nacionales dentro del rango de las primeras diez posiciones en las categorías de propietarias y suplentes 

 

CIRCUNSCRIPCIONES

 

 

 

1ra.

2da.

3ra.

4ª.

5ª.

TOTAL

 

P

S

P

S

P

S

P

S

P

D

P

S

PAN

2

2

2

1

2

3

3

0

3

0

12

9

PRI

2

4

1

5

2

5

2

4

1

5

8

24

PRD

5

2

3

1

3

1

3

0

3

3

17

7

TOTAL

9

8

6

7

7

9

8

4

7

11

37

40

Fuente: La estadística fue elaborada con base en el acuerdo del Consejo General del IFE en el que se registran las candidaturas de diputados por el principio de representación proporcional.

En términos generales la conclusión es más o menos irrefutable: al margen del total de las 37 propietarias (18%) y de las 40 suplentes (19.5%), el resto de las candidatas sirvió para cumplir con el requisito de la cuota electoral, en tanto estar presente en la lista, más no para llegar efectivamente a ocupar un escaño en la Cámara de Diputados.